Parece ser que los rojos rompepatrias no dejan de dar disgustos a los ejemplares ciudadanos que dicen manifestarse contra el terrorismo pero lo hacen contra el gobierno.
Esos salvadores de esta nuestra gloriosa patria, que se autodenominan demócratas pero lucen orgullosos símbolos de la España predemocrática, están perdiendo, incluso, las ganas de comer.

Por culpa del Gobierno de Zapatero se están quedando tan delgados que podemos observar cómo son capaces de manifestarse con una densidad de 39 personas por metro cuadrado.

Y yo que pensaba que el que estaba en huelga de hambre era el etarra ese que (como ha dicho esta tarde Guillermo Fesser) mete barriga pa salir en una foto.